Coherencia de vida con el Evangelio
"Si el Misionero del Sagrado Corazón quiere que su trabajo y su palabra sean eficaces, debe imitar a su divino modelo, quien, como nos dice el Evangelio, comenzó a hacer y después a enseñar. Sólo después de haber pasado su vida en la práctica de todas las virtudes, Nuestro Señor nos dice: Dichosos los pobres, dichosos los que sufren persecusión por causa de la justicia, dichosos los bondadosos, etc. Entendemos sus palabras. Así debe ser el Misionero del Sagrado Corazón". (Julio Chevalier, 1885).
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P. Julio Chevalier
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